El año pasado entrevisté a Luis Fernando Pradilla con ocasión de
la bella exposición que hizo de Botero por su cumpleaños.
Resultó bien, y sin embargo quedé con ganas de más, con un
vacío al haber hablado de Botero y no de Pradilla y de todo lo que
él sabe de arte. Sabe mucho. No en vano es el principal galerista
latinoamericano en Madrid: es frentero, opina, dice las cosas,
polemiza.
Logré una nueva cita y que me regalara un poco de ideas y
palabras que aquí intento resumir. Preguntas cortas para
respuestas extensas. Mil ideas que él da y que yo intento plasmar
en el papel con cierto orden. Construye lentamente las frases,
corrigiéndose, anulando palabras, recomenzando las ideas y
convirtiendo la charla en un deleite.
LA IDEA EN EL ARTE
¿Tú qué haces? -Hay muchas facetas. Galerías que sólo compran y
venden, hacen una intermediación entre vendedor y comprador,
sea artista, coleccionista o particular. Y está la parte más romántica,
la del promotor, el que coge un artista desde joven y
comienza a promover y difundir su trabajo.
¿Quién es bueno y quién es malo? -Hay muchos artistas en los
que he creído plenamente en un principio y no llegan a ninguna
parte. Con el tiempo vas sabiendo qué es lo que sucede, y es que
hay ideas relativamente interesantes que no logran desarrollarse.
Hoy en día, después de todos los años de experiencia, sé los
ingredientes que hacen que un artista vaya a tener éxito: La idea,
el talento para desarrollarla, la cabeza, la perseverancia. ¿Los
estudios? -Los estudios importan relativamente, dan un poco de
formación al artista.
¿Qué es una buena obra de arte?
-Es distinto si estamos refiriéndonos
a la pintura, la fotografía, o la escultura. Cada uno de estos
medios de expresión tiene una manera de interpretarse
diferente. En términos de pintura debe haber un buen manejo de
la técnica, o sea, de la parte plástica. Y hoy en día tiene que haber
una buena idea detrás de todo. La contemporaneidad
no permite al artista que está
suplantando o que se está repitiendo. Hoy
es la idea. Se necesita una buena idea y
realizarla o plasmarla en el contexto de
una fotografía, una pintura o una
escultura.
¿Las instalaciones, son cosas fáciles?
-Dentro del arte hay cosas
fáciles. Tú ves a Picasso y
ves que hay cierta
facilidad, hace parte
de la genialidad. El hecho de que sea una cosa rebuscada no la
hace mejor. Las cosas simples, si están bien logradas, son doblemente
buenas. No todo permite ser instalado. Hay una idea de los
artistas que es coger y atiborrar, y eso es instalar. Creo que la
instalación requiere de mucha cautela, porque viene el manejo no
sólo de la obra, de la creación, sino del espacio.
¿Se compra por inversión o por placer?
-Por placer, pero no se
puede aislar. Lo que recomiendo a una persona que viene a
comprar es que piense en el disfrute, el placer. Inquietarse por lo
que genera, la emoción, la comunicación, el diálogo con la obra de
arte.
Estás en Bogotá y Madrid. ¿No te equivocaste?. ¿Por qué no estás
en Paris, en Nueva York?.
-Ya estuve en Nueva York. No estaría en
los Estados Unidos de ninguna manera. Estuve diez años y no me
interesa. Soy colombiano, soy feliz de ser colombiano y no dejaría
Colombia nunca. Madrid es una oportunidad de estar en el mundo.
Yo creo que lo he hecho bien. No es cuestión de preferencias. Me
interesa muchísimo más lo que sucede en este momento en
Europa. España tiene un gran futuro, hasta ahora está en un
proceso de desarrollo. En otros países ya todo está mucho más
hecho. ¿Oriente, los países petroleros? -Pues mañana voy a Dubai,
ya te contaré (hablo con él el lunes previo al comienzo de la
Semana Santa). Es como meterse en camisa de once varas. Voy a
una feria de arte, a explorar. El año pasado me metí a la China, son
unos mundos tan absolutamente gigantes. Me toca cruzar casi el
planeta para llegar de Colombia a la China. El año pasado tardé 32
horas regresando a Bogotá.
PINCELADAS Y BROCHAZOS
Como en un quiz de asociación de ideas le planteo nombres.
Roda. -Muchas cosas. Un ser humano tan maravilloso. La modestia,
primero. La sensibilidad. El dibujo y el sentimiento. Son muy pocos
los artistas que se pueden expresar de una manera tan visceral
alrededor de la expresión, pero de una manera tan pasional
alrededor del dibujo y del retrato. Un artista impresionante y un ser
humano excepcional.
Botero: -Talento. Todo, sagacidad, claridad, persistencia. Todo. Es un
mago.
Grau: -Kitsch. La diversión. Un magnifico pintor, buen escultor. Me
interesa esa identidad entre el personaje y su mundo. Grau es
exactamente lo que es su trabajo.
Jacanamijoy: -Talento. Pero talento desperdiciado, talento
repetido. Debería hacer un alto en el camino y un análisis, en el
sentido de que un artista no puede estar repitiendo siempre lo que
tiene éxito. Lo interrumpo y le pregunto si Botero se repite. -Se repite cuando tiene el éxito, pero Botero se comenzó a repetir a
partir de los 40, los 45, los 50 años. Pero si tú te vas dando cuenta,
hay mucho mundo de creación. Botero investiga a través de todo
tipo de circunstancia, hay un interés de búsqueda.
Catalina Mejía. -Extraordinaria. Catalina es maravillosa. Esa
búsqueda de la luz a través de la pintura, quisiera que regresara a
la imagen. Está haciendo fotografía, nos va a sorprender. Le
comento de la serie de espaldas y la buena impresión que me
causa. Está bien, comenta, además es muy persistente. Creo mucho
en el artista que se cuestiona, que está investigando, plantearse
cosas nuevas siempre, de eso se trata el arte.
Y de quien fuera un buen amigo, Lorenzo Jaramillo: -Maravilloso.
Un gran pintor, un tipo que lleva la cultura en su mundo.
Extraordinario, Lorenzo. Siento mucho, porque tal vez sería hoy un
gran maestro si hubiera podido haber vivido aún unos años.
David Manzur: -Tengo un cuadro suyo en este momento en mi
oficina que es un deleite, una magia, un extraordinario, pero me da
pena ver en lo que está, después de haber sido un tipo que lo ha
hecho todo, porque yo digo que es como el Leonardo colombiano,
el gran talento, el cine, la fotografía, la construcción, la pintura, todo
lo ha hecho, pero pienso que ha hecho cosas mucho más
interesantes que las que está haciendo hoy en día. ¿Qué hace hoy
en día? -Una pintura realista que yo creo que no lo va a llevar a
ninguna parte, o sea, ese realismo como parte de la experiencia de
sus procesos, pero ha debido de regresar a lo que hizo en sus
primeras épocas.
Nadin Ospina. -Un tipo talentoso, evoluciona de una manera muy
coordenada, muy ordenada. Es interesante su propuesta, es un
gran creador.
Darío Morales. -Un virtuoso. No podría decir mucho más de él.
Murió muy joven, no sé a dónde hubiera ido, porque ya era un
trabajo tan empalagoso, se fue liberando un poco de ese esquema
tan formal del realismo, pero no sé a dónde hubiera podido llegar
si hubiera tenido más tiempo.
Luis Caballero. -Extraordinario. Qué dibujante. Qué pintor.
Esculcando en papeles sobre su mesa, me encuentro con una
invitación para estos días, de la galería en Bogotá, en donde harán
una exposición de su obra.
De muy pocos artistas dice que están estancados o que no le
interesan. No lo pongas en la entrevista porque no me interesa. No
pienso lo que no me interesa. Hay muchas cosas más interesantes.
Mejor no mencionarlos para mantener la buena tónica. De este
listado, ¿quién se me queda? No duda un segundo en decir
Obregón. -Lo tiene todo. -Ya hablamos de Obregón, le digo. -No,
responde. Te comiste Obregón, me regaña. -Estaba en mi listado, le
aseguro, apenado. Haciendo caso omiso a mis perdones, recuerda
que Alejandro Obregón es lo que más admira, como ser humano,
como apasionado, como emoción, su pintura, la parte europea,
una pintura muy culta, Obregón es que es genial.
Y Marta Traba, ¿le hizo bien o mal al arte colombiano? -Yo creo
que le hizo bien. Le hizo mal a muchos artistas que no se lo
merecían. Creo que fue muy crítica, pero no tuvo la oportunidad
de ver cómo se desarrollaron, pero yo creo que lo hizo bien. En
Colombia se necesita más crítica, no más crítica aniquilante, tipo
Ana María Escallón, sino crítica muy sensata, objetiva. Yo soy muy
amigo de Ana María, pero me parece que critica lo que le da la
gana y yo no sé que tan de corazón sea.
¿Tú pintas? -Quise. Estudié cuatro años con David Manzur. Hoy
en día podría ser artista. En ese momento no se podía porque el
campo del arte era mucho más formal.
De aquí a diez años, ¿cómo te ves? -Quisiera no tener que trabajar.
Trabajo mucho, no hago otra cosa que trabajar, pero es lo que
más me apasiona, lo que más me gusta. Por el momento seguiré,
pero si quisiera poder disfrutar más a mis hijos. Me falta tiempo.
Lamentablemente no tengo socios, tengo dos galerías a doce
horas de avión, y eso te dificulta. Entonces, cuando estoy en un
lugar, tengo que compensar las horas que no he estado o las que
no voy a estar. La otra cosa que influye muchísimo es la globalización,
las ferias, que se están volviendo terribles, que agobian,
tantas ferias, la ansiedad que te genera, la cantidad de esfuerzo
que implica, físico y mental. Son un arma de doble filo.
De todas las series del arte colombiano, los Felipes de Roda, las
máscaras de Lorenzo, los desnudos de Caballero, las gordas de
Botero, ¿con qué te quedas? - Muy difícil, nunca he pensado en
eso, pero yo creo que las comparaciones son odiosas. Yo no diría
de un artista que haya tenido un mejor período que otro, son los
mismos artistas los que han tenido un período mejor que otro.
De esa época constructivista de David Manzur que me apasiona,
no diría que es mejor que los Felipes de Roda, o las familias de
Fernando Botero. Compararía las familias de Fernando Botero con
otro período de él mismo, o los Felipes de Roda con el color de la
luz, y ya te diría cuál es mejor o cuál me interesa más, porque eso
es otra cosa. Pero no, comparar un artista con otro no, de ninguna
manera, son perfiles creativos y suertes muy diferentes.
Y este año, ¿a quién traes? -Voy a Milán con Marco Mojica que
es un artista extraordinario, yo creo que lo tiene todo, cabeza,
paciencia, talento, la parte formal, ideas. Quiero
hacer una exposición con Ana Patricia
Palacios, Rodrigo Echeverri, Alejandro
Ortiz, en el espacio nuevo de Proyectos,
que es un espacio donde puedo hacer lo
que me de la gana y me deja ser mucho
más libre.
Cosas de la vida. Quedé con ganas de
más, de oír más a Luis Fernando
Pradilla y de tener más
espacio para ordenar
mejor tantas ideas.
habrá tiempo para ello.
Justifica.
